Y entonces… el menú vegetariano del Blue Gallery

 

Uno cree que pocos sabores pueden sorprenderle hasta que cruza la puerta del Blue Gallery (Paseo de los Comuneros de Castilla, 19) en Burgos y empieza a sospechar que sí, que aún le queda algún descubrimiento que otro con el que deleitarse y lo que es mejor, que está a punto de caer en ellos…
Este gastrobar que dirige el chef burgalés Saúl Gómez no sabe de modas ni de estridencias. Aquí todo se mueve por intuición, mucha pasión y un conocimiento exquisito de las materias primas. Si un espacio es la imagen de quien lo habita, este establecimiento es fiel reflejo de la creatividad inherente que desprende Saúl en la cocina –reconocida con un buen número de premios- y de la que impregna cada uno de sus platos. Platos… He aquí el quid de la cuestión. Los platos surgen de la inspiración de este joven chef, de sus emociones, de sus sentimientos, de lo que se le va ocurriendo y que -él se lo puede permitir- transforma cuando quiere y como quiere.

Saúl Gómez, gerente y chef del Blue Gallery

Fruto de este amalgama y anarquía surge su menú vegetariano apto para todos los públicos: seis platos degustación que van levantando las expectativas del comensal a medida que van apareciendo.

Snack de Frambuesa y Pasta Wasabi

Prepárate para un entrante que no te va a dejar indiferente -como todo lo que sucede en este local- si te gusta lo inesperado, empiezas fuerte. Atentos al wasabi… ¡Lo abarca todo!

Huevos fritos con puré de patata trufada

¡Ay la trufa, la trufa! Aquí se mezcla con el puré -delicioso- pero lo que de verdad te hace agarrarte a la mesa es esa forma tan… ¿Única? de degustar un huevo frito… En este punto, empiezas a prepararte para lo que tenga que venir.

Sopa Fría (Guiño al Calima)

Y lo que llega es una sopa fría oculta dentro de un tomate perfectoSaúl la denomina ‘Guiño al Calima’ el restaurante de Dani García– envuelto en crema de cacao. Se toma de un sólo bocado y la clave está en dejar que el tomate estalle en la boca… Una exquisitez de suavidad extrema. Si lo pruebas, repites.

Carpaccio de Melón acompañado de flores

Te preguntas si este extásis acabará en algún momento. Si es así… ¡Por favor que no sea antes de este Carpaccio de Melón! No sabes si son la especias, si es el aceite de oliva virgen extra con el que lo adereza o todo en su conjunto lo que te lleva a prolongar el momento final.

Patacón con Aire de Manzana y Crema de Calabaza

Toque caribeño con inspiración de la casa -aquí tienen su papel protagonista los miembros del equipo del Gallery- una combinación tan untosa como delicada, llena de sabor.

Fideua con miso y Cristal de Frutas Rojas

Y como todo tiene un final, lo mejor es guardar el mejor recuerdo: la fideua con salsa de miso es súblime, un sabor difícil de encontrar que permanece y que, como casi todo, termina sabiendo a poco.

El taller de la Hamburguesa

Si querías probar algo original sin renunciar a una buena hamburguesa este es tu local. El establecimiento que el chef madrileño Víctor Enrich ha estrenado en Madrid se caracteriza por sus 15 variedades distintas de hamburguesas, con pan de payés, pan de zanahoria, centeno… Propuestas que harbrá que degustar. 

Las excusas se han acabado: ahora degustar una buena hamburguesa tiene ‘glamour’ y una carta llena de matices a gusto del cliente. Este producto, tan lejos por asociación de estar incluido en las cartas de los mejores restaurantes, lleva ya la firma de cocineros con ganas de elevarlo a la categoría de producto gourmet. Es esta motivacion la que ha impulsado al chef madrileño Víctor Enrich a ampliar su concepto de cocina con un espacio creado por y para la hamburguesa. Se trata de un lugar de culto a este plato tan internacional, con multitud de variedades, de panes, de acompañamientos, refrescos maxi -como las Coca-Colas de 350 ml-, tartas americanas, como la espectacular ‘carrot cake’; batidos; patatas fritas cortaditas a mano…” señala su creador. 

La idea se fue gestando a medida que Enrich descubría las posibilidades que podía ofrecer con este producto: máxima calidad con una original variedad en la oferta que le permitiera acercarse a un público amplio. “La mejor hamburguesa de mi vida la tomé en Miami hace años y siempre he ido buscando esas sensaciones aquí en España”, confiesa Enrich.  No se ha descuidado nada: ni el tipo de pan -los panes a elegir son los de focaccia, payés, hamburger americano, pan de zanahoria, centeno-ni las carnes -Se puede elegir entre las de buey, ternera, kobe, pollo, merluza, ‘venao’, cordero ibérico, etc- ni la elaboración de cada una de las especialidades de la casa, consiguiendo una original y atrevida oferta compuesta por quince variedades diferentes.  “Si hablamos de tamaños se pueden pedir de 100, 200 y 300 gramos”. Todas las hamburguesas están cocinadas a la parrilla y con carbón de encina para darle ese toque de ‘barbacoa’ original y son de máxima calidad, además, con Denominación de Origen española. A cualquiera de ellas le puedes añadir un huevo de corral y patatas fritas caseras. También nos ofrece cortes de carne y brochetas a la parrilla, como el lomo de buey, la carrillera de ibérico o el cuarto trasero de pollo de corral; para picar o acompañar se pueden pedir, por ejemplo, bravas,  buffalo wings (de pollo de corral), nachos con queso cheddar y bacon… Ensaladas, como la de col, la rusa o el guacamole continúan la carta. Y ahora entramos en la estética.
El Taller de la Hamburguesa ha estudiado no sólo el producto que ofrece sino su entorno para crear un ambiente que alimente las expectativas de sus comensales. Así, los clientes son trasladados al Puerto de Hamburgo,con una estética que se le asemeja. El equipo sale íntegramente del Atelier y Víctor Enrich se encuentra cocinando y supervisando en ambos locales. “Hace años que tenía esta la carta en la cabeza y no la ha tenido que rehacer desde entonces”. Habrá que comprobarlo.